jueves, 12 de junio de 2008

Gerardo

Ya ves Gerardo, que hablo de mí pero en tus palabras.
Que de todo se levanta uno, o por lo menos se acostumbra, ya sea soledad o amor o esta sensación de estar así, bien jodido.
Ayer la vi, si a ella, la que no conoces y sabes tanto sobre su persona, la que me ama y amo y que es la misma con la que no puedo estar, porque ninguno de los dos queremos.
Ayer la vi y fueron mas fuertes los gritos y los reproches que el llanto de cualquiera, ayer apretó mis ojos en sus manos y me destrozo su teléfono en la quijada.

Hoy me llamó para hablar de demandas y de irnos los dos a su respectiva chingada. ¿Sabes?, en el fondo yo creo que me decía te quiero y yo en el silencio se lo gritaba.
Ya ves Gerardo, que te lo cuento porque a esta obra le sobran números y actos y capítulos.
Ya ves, soy lo mismo que todos, hombre que ama y es amado y eso no le sirve para un carajo; que aquí estoy diciendo cosas como las leí de tí, es un tributo y una manera de sentirme menos solo.

Ya ves Gerardo, que hablo de mí pero en tus palabras.

2 comentarios:

El Negro (G.O.) dijo...

Estimado Iván. gracias por incluirme en un asunto importante en tu vida, un lugar al que no tengo ningún derecho.
De ella no se casi nada, pero sí he pasado por el infierno que parece interminable de una separación dolorosa, dura.

No conozco el tema concreto, y como digo, no tengo ningún derecho a estar. Sólo comparto contigo la frustración, el coraje, la impotencia, la rabia...

Espero que pronto estés mejor, que saldrás herido pero a salvo. En el fondo creo que somos unos machistas que creemos tener la razón y a veces no sabemos una chingada de lo más importante, eso me pasó a mí.

Te mando un abrazo y nos vemos pronto por Guanatos.

Gerardo

Rosminda Perlasca dijo...

Chale, duele. Cuando el amor no es lo que basta, sino mas bien lo que sobra y nos ahoga. Parece que el amor separa más de lo que junta. Abrazo