lunes, 20 de octubre de 2008

Las musas se esconden en los cafés

Ayer fui a tocar al café, me fue bien, me la pasé genial, me divierte realmente mucho.
no llevé mis lentes, así que apenas adivinaba las siluetas sin un rostro claro.
Pero desde el inicio una figura con blusa rosa me llamo la atención, iba sola, y se sentó a la derecha (o a su izquierda) y de vez en vez, me miraba, y yo de vez en vez la imaginaba ... tao linda...
Terminó el conciertito, y un mesero me dijo - dice la dama que si puedes ir un momento a su mesa-
Gulp, era ella, y al verla de cerca, era aun más linda de lo que pude imaginar, me bebí sus ojos, hermosos y grandes y negros y profundos, como para perderme, como para embriagarme de luz.
fui un niño de 14 años, no me lance como un lobo sobre ella, ni hice gala de las películas de Mauricio Garcés. me sentí viejo o muy niño.

Solo espero que cumpla su promesa de llamarme para saber cuando habrá otra oportunidad de que me escuche para poder verla; me pidió tocar "tarde" uro que lo haré, y le dedicare mi voz, solo porque aun tiembla mi pecho con recordarla, y porque dormí pensando en sus ojos, aun más que en su escote, su ojos, el escenario, mi música, mi vista fueron sus ojos, y viviré así, pensándolo y disfrutándolo, el tiempo que esta sensación dure, no creo estar enamorado, solo de sus ojos, solo de ellos, porque solo eso conozco.

Es bueno encontrar musas, en la esquina del café. Alguien tiene un cigarro¿?


Alejada

tu imagen se repite
en cualquier lugar de mi memoria,
en estas ganas susurradas
de escucharte, de verte,
de perderme para siempre
en el mar de tus ojos
que no me esperan,
pero siguen solos, tan abiertos,
llenos como lunas
completamente iluminadas

hay campos sembrados
de mi mirada, que van
de tus ojos a tu cuello,
rodeando el manantial
de tus labios,
que solo bebo en sueños,
con los ojos cerrados
caminando con el riesgo
-que acepto-
de volverme ciego
o de morir sonriendo

... (fragmento)

5 comentarios:

Gio Yakún dijo...

Wow! estupenda esa sensación, esa pasión que inflama el pecho, esa determinación que da el corazón, esa ansiedad que causa el nerviosismo, cuando se avecina la conquista...

Y tenías que ser músico, pues sólo así se entiende tanto sentimiento por una blusa rosa y un rostro y unos ojos, apenas unos instantes, de noche, en un café... ¿o será que el que ella te buscara fue demasiado?

Abrazo Ilich, que relatos así son geniales. Nada como ese monento cuando "tienes" que acercarte a ella...

Gio.

ilich dijo...

Gío:
Pues, si, músico (trial) tenía que ser.
Creo y me acepto ahora con menos drama, que siento con una pasión desmedida, desproporcionada, y trato de usar eso para crear algo, en ocaciones escribo, pinto, toco o interpreto como si en eso me fuera la vida, no soy un virtuoso, pero si un perdido apasionado.
Un saludo grande, y un placer tu visita.
P.S. Ahora tengo que volver a verla, lo necesito como exorcisarme de alguna manera.

Pelo dijo...

Qué romántico :)

Me hizo recordar a alguien, snif. ¡Te odio! Jajaja.

En realidad no, me abriste los ojos. Yo también necesito volver a verlo, necesito exorcisarme. Si no lo hago no podré estar realmente tranquila nunca.

Gracias.

Pandora! dijo...

Esos amores quiméricos! esa emoción de sentirte vivo! de perderme una eternidad en otros ojos que solo te ven por un segundo me hiciste recordar emociones pasadas a las que ya rostro les pongo.

ilich dijo...

Srita Pelo:
Pues odiarme no es tan malo.
y exorcisarse, es necesario, yo lo hago un par de veces a la semana (en el café) y aun asi lo necesito.
Pandora:
Esos amores que valen la pena, porque son fantasticos y fantasiosos, porque nunca les daremos la oportunidad de convertirse en sapos, o en humanos.
Un abrazo.