sábado, 29 de agosto de 2009

fé(ar)

"a los condenados a soledad"

Estoy hasta la madre
de correr y correr
y no llegar
a ninguna pinche parte,
estoy cansado de escuchar
las mismas frases cordiales,
las mismas sonrisas
contagiosas y fingidas/frígidas:

-te mereces a alguien mejor
- no tienes que cargar con mi pasado,

tengo las rodillas destrozadas,
las manos y el alma en harapos
medio desnuda,
tengo un puño de palabras
que no matan a nadie,
ni se clavan en ningún corazón,
todo es un intento de suicidio
a lo pendejo/superficial.

no soy más que el señor poeta
que no vale una lagrima
ni una sonrisa a medianoche,
soy le pinche señor poeta
que es un pendejo
amoroso/amante/enamorado,
que confunde el alma con el cuerpo,

soy el naufrago de mi propia historia
sin mensaje en la botella;
porque las palabras no me salvan,
ni me dan un beso,
ni me levantan de mañana,
i}ni me sirve un carajo
la esperanza,
ni Luz
Paz,
todo es pinche Soledad
clavada en mis tobillos
que nunca, ni en sueños
se termina.

Mi esperanza no me cura,
ni me salva,
ni es palabra,
y si fuera, no sirve
para dejar mi muerte
en paz.

5 comentarios:

Natalia Astúa Castillo (Natalia Astuácas) dijo...

Wow, una forma muy fuerte de tirar las palabras pero que rico es decir lo que se piensa tal cual.

Te sigo leyendo, voy detrás de tus letras.
Un abrazo.

annie kazteianOz dijo...

me dolio ivan. me dolio por ke se ke muchas de estas cosas ke escribiste las pusiste por nuestra platica, te kiero ivan, te kiero y es en serio.


te kiero

ilich dijo...

Natalia, es rico y liberador, si dejo de hacer esto necesitaré que algún hijo de Freud me vea cada semana.

Sentir y escribir no se separan, no deberían.

Un abrazo, es un gusto que sigas estas letras.

Annie hermosa, me doy cuenta, que mucha soledad puede curarse con dos palabras.

Tambien te quiero, y no te preocupes, es esto de vivir con el alma cubriendome la piel.

Te dejo un beso, para que te bese mientras duermes.

Gerardo dijo...

Licenciado, un abrazo fuerte. Hay un texto suyo que me gustó mucho, uno que dice algo así como que me cansé de ser árbol.

ilich dijo...

Licencíado, si lo recuerdo.
A veces somos más ciclo de lo que creemos, y aveces terminamos rompiendo con todo, -incluyendonos- para ver que sale de eso.

Le mando un abrazote.