viernes, 25 de septiembre de 2009

Perdido

No he tenido internet estos dìas, he estado distante un poco de esto del blog, lo extraño.

Que le spuedo dejar? como disculparme por esta ausencia tan ridiculamente justificada?
Que tal el cuento que e4scribì el dìa de mi màs receinte rompimiento, antes de saber que me iban a despachar.

Un enorme saludo. Esto no tiene pretensiones, de verdad, solo compartir un texto fresco, solo eso.


Tu te llamas Ana

Duerme, trata de descansar hermosa, el día fue largo y la gente nada sabe de lo que llevamos en la espalda y en los bolsillos del pantalón.
Ojalá supieras como me pierdo en el ritmo de tu respiración y en la pasividad de tu rostro dormido, podría estar así toda la noche.
Te beso la frente y el sueño comienza a escaparse por tus labios, tranquila amor, que no pretendo despertarte, ahora que estás dormida, es cuando puedo hablarte sin que nada me estorbe, ni la ropa, ni la música, el televisor o el maldito reloj que nunca está de mi lado.

No sé como decirte que estás frente a un hombre lastimado, sin que suene a dar lástima, no busco compasión, solo que me entiendas, la compasión no es la manera de vivir de un guerrero; mírame bien y a los ojos, tengo un chingo de cicatrices y heridas que aun no cierran, que no me dejan escuchar, ni sentir, ni caminar a tu lado sin tener dolor de huesos, tengo cicatrices que nada tienen que ver contigo, de las que no tienes culpas.

Pero esto es lo que soy, y estoy luchando para sanarme por completo, me partieron la madre amor, y el alma, me dejaron en una esquina de barrio bajo con el alma desangrada y los bolsillos vacíos, todo por confiar, por creer.
Amor, ahora que estás dormida y tienes el pecho desatado y tu rostro respira al ritmo del mar, deberías poder entenderme, podrías no juzgarme y solamente sanar mis heridas con tus besos, mandar al diablo el miedo, mi falta de fé con tu sonrisa y mirándome a los ojos.

Voy a tatuarme cien veces en la mano, y mil en tu cuerpo, por tu espalda, tu eres Annie, Annie, Annie, y nada tienes que ver con mis fantasmas.
Abrazame, hay noches, en que todo duerme, en que me siento tan pequeño, que me instalo fácilmente en mi soledad.

4 comentarios:

annie kazteianOz dijo...

me gusto.

mucho.


1 besO ^^

●๋•alexia●๋• dijo...

muy bueno tu escrito, has plasmado lo que sentias en aquel momento, aveces cuesta decir lo que sentimos y terminamos hablando con la persona amada cuando duerme miestras cuidamos su sueño tratando de que sientan lo que sentimos por ellos. muchas veces no somos correspondidos pero nos queda la satisfacción de haber amado y sentido tanto por aquella persona especial para nosotros.

besos, muy bueno tu blog.

Georgells dijo...

Mi estimado Ilich... la carta, sinceridad pura. La publicación aquí, como usted dijo: una nota de frescura... y, si me permite la metáfora, un poco de limón sobre la herida.

¿Qué sería de la vida sin estos amores, sin estas mujeres, sin estos recuerdos? Sería una colección de días grises, ni más ni menos...

Un abrazo!

G.

ilich dijo...

Annie, un enorme saludoTe.


Alexia, un placer que estes por aquí, un gustazo enorme, he estado algo distante, acabo de cambiarme de casa, uno de varios cambios necesarios, y apenas me conectaran el internet.
Si, fué una sensación rara el haber terminado este texto y justo antes de regalarlo, descubrir, vale, pues que ya no era necesario regalarlo.


Te dejo un besoTe.

Georgells, un poco de limón sobre la herida, si, aun tengo en mente, dandome vueltas tu comentario sobre esta costumbre autodestructoa, algo debe haber de eso, pero sabes amigo, se disfruta tanto.
Si, prefiero mi vida llena de estas razones para escribir, una vida abrrida para mi, al menos, no vale la pena.

Un gran abrazo