jueves, 22 de octubre de 2009

Despedida -no-

No quiero pensar otra vez,
en la noche, o a mitad del día
que es tan largo como tu recuerdo,
que no estarás más en mi mirada,
que no me perderé sonriendo
en tus ojos o en tus labios.

Que no escucharé mi nombre
de tu boca hasta tus manos,
haciéndome caminos de sal
sobre rutas de caricias
que apenas encontramos.

Que no te guardaré en mis brazos,
para que olvides todo, lugares, horas,
a ti misma cuando el espejo es un intruso
de miradas inoportunas.

No quiero creer en no verte,
no quiero creer que estar bien
es igual que estar mejor,
que un instante apenas dura
el momento en que lo notamos.

No quiero creer, ni despertarme
sabiendo que no dije
te necesito
no te vayas
o llévame contigo
a cualquier lugar,
en que me alcance la muerte
pronto /puta / ridícula
a tu lado.






hoy supe de ella, que está bien,

no voy a correr a verla,
el tiempo cambia muchas cosas, o ninguna.
mañana simplemente seré más rápido que yo.

4 comentarios:

annie kazteianOz dijo...

un instante apenas dura
el momento en que lo notamos.


eso me gusto...

aunke ultimamente los instantes largos no me gusten

ilich dijo...

Cuando son largos es porque los repetimos.

Un abrazo Annie.

ReDShoeS dijo...

Me encanta esa pintura... La despedida.

ilich dijo...

ReDShoes, tambien es mi pintura favorita de Remedios.

Un gran saludo