lunes, 2 de noviembre de 2009

pero sin prisas

"... pero sin prisas,
que a las misas de réquiem nunca fui aficionado,
que el traje de madera que estrenaré
no está siquiera sembrado..."
Joaquin Sabina





seré apenas un recuerdo

Algún día seré apenas un recuerdo
o un olvido a cualquier hora,
oscuridad sin caricias,
ni sabanas, ni sueños.

Algún día seré una libreta
sin hojas en blanco.
una cama sin espacio
de sobra / inútil / roto;
seré verbo y adjetivo.

Algún día despertaré de día
y seguiré dormido,
tendré vistas a ciegas
con olor a docena de flores,
seré una paciente espera.

Algún día mis manos serán nudos,
y mis piernas raíces recostadas
sobre el mundo que no deja de crecer
a pesar de mis voces o silencios.

Algún día seré lo mismo que una nube
que una roca o el vuelo de las aves,
no semejante, no voz que canta,
no ganas de ser o convertirme,
seré lo mismo que una nube/roca/ave.

Algún día se hará un tatuaje de estás letras
sobre la piel de un libro,
o sobre una pared desnuda de un barrio
igualmente desnudo,
y recordarán mi rostro y mi sonrisa
justo como no eran.

Algún día seré un recuerdo,
buenas intenciones al dormir,
ganas de charlar con Dios,
con Hormiga, con Hermano,
con el humo del cigarro
que para subir al cielo
se despoja de cenizas.



Cuando llegué el momento
y habrá de llegar cuando menos lo espere
cualquiera que no me conozca,
que no sepa de mi luto permanente
por no poder salvar al siempre
moribundo y pinche amor.

Cuando llegué el momento
emborráchate, fuma,. canta,
corre a media calle desnudo,
o completamente desnudo
haz el amor.

Cuando llegue el momento
compra mil flores
y regalalas en cualquier esquina
a los viejos solos, a las mujeres amadas
y a las no amadas,
a los niños que las convertirán en flecha
o en bastón, en cualquier cosa
menos en adorno para una caja de madera.

Cuando llegue el momento quitame el reloj,
la corbata, los anteojos, los zapatos,
nada de esto será necesario
para levantar mi vuelo de cenizas
rumbo al mar.

Cuando llegue el momento,
no seré hojas sino palabras,
no seré recuerdo sino memoria,
un instante de agua, una gota de luz.

Cuando llegue el momento
estaré en todas partes,
pero no en mi cuerpo,
seré el abrazo del arbol
que mide el cielo con sus ramas,
y le hace cosquillas con las nubes
-en sus pies descalzos-
al viejo olvidadizo de Dios.

desde niño me ha gustado esta pintura del maestro Diego Rivera,
sueño de una tarde de verano en la Alameda Central
el detalle de este mural muestra a la Muerte "La Catrina" tomando la mano
de un niño de sombrero y pantalones cortos,
si, asi es como Diego Rivera se Autoretrataba..

1 comentario:

ilich dijo...

Esto de festejar a la muerte, siempre, siempre me ha intrigado y llenado de fascinación.