lunes, 25 de enero de 2010

olvidos II

desperté igual que ayer,
vestido con mi convicción
de no quererte, de comenzar
a olvidar tu sonrisa, tu mirada,
el calor de tu voz cuando despiertas
o cuando no quieres que nadie más escuche.

comenzar a darle otra oportunidad al tiempo,
al olvido en que se estaciona mi pasado,
pero te vi y toda mi cordura,
las ganas de olvidarte,
de dejarte en mi pasado
se perdieron en el mar
que tienes por mirada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ilich!
cuántas cosas más se escribiran del olvido que siempre termina siendo recuerdo... !
Me encanto como tantos que haces !

ilich dijo...

el olvido siempre es un recuerdo que se contradice, pero definitivamente intentar el olvido es el recuerdo más fuerte.

Te mando un grana brazo