miércoles, 17 de febrero de 2010

media noche


quiero estar dormido,
a estas horas de Dios
en que perros y nubes
son el mismo bostezo,

en que la azotea se ve
más sola y más grande
que la casa que tiene
bajo sus cuarenta pies,

a esta hora en que nada
es ya demasiado claro
o demasiado oscuro como
para no mirarlo a los ojos,

a esta hora que habla de
frente, sobre las espaldas
que se desnudan  en cada
hotel de paso,

a esta hora en que no pasa
nada a lo que se le haga una
incómoda llamada borracha,
que no diga nada,

a esta hora de silencio
quisiera estar dormido,
pero de verdad dormido,
roncando como un minero,

o como cualquiera que
trabaje sus ocho horas
y se chingue sus cervezas
desde el viernes,

y con voz de aguardiente
le grite al arbitro en la tv
que chingue a su madre
por pendejo o localista,

a esta hora quisiera
estar dormido con mujer
de tres partos y partida
de madre/ de su casa lejos,

empiernado con la costumbre,
con nada que decir de
la soledad ni las palabras
que se hacen bites y papel,

con nada que desear
sobre el futuro o mi terco
pasado / insomnio / intento,
que no me deja dormir,

a estas horas en que Dios
mira para cualquier otra parte,
en que vale igual tinaco o estrella,
quisiera estar durmiendo lejos
de mis propias palabras.

6 comentarios:

Gerardo dijo...

Licenciado, es de los textos más chingones que le conozco; felicitaciones. Un abrazo.

JuLiE dijo...

Cuando el reloj marca la media noche, todo puede suceder..y defintivamente es buena hora para inspirarse.

A veces escribo de noche a pesar de que la luna tiene las manos frías.

Me encanta tu manera de expresar y creeme que entiendo a la perfección lo que es no poder conciliar el sueño.

Salu2

saudade dijo...

¡Cuántas veces...!
Un besazo

Soumaya Krabber dijo...

Que belleza Ivan! cuantos grandes versos cuanta vida! muchas gracias amigo. Que tengas una gran semana

ilich dijo...

Licenciado, hombre, pues creame que viniendo de usted es un halago de esos grandotes, lo disfrutaré como a un buen café o una vaso de buen vino.

Un abrazo Licenciado.

Julie, esa metáfora de la luna con manos frías es hermosa, y acertada.

Gracias, te mando un beso.

Saudade, mi lujo itinerante, un bezaso para ti.

Aun puedo llamarte Coral? , me he tardado en contestar, estuve algo enfermo sabes... pero nada que unas cuantas inyecciones y esos cuidados regulares no resuelva.

Ya está de nuevo en mx?

He visitado tu blog, me alegra muchísimo que sigas escribiendo, y me sigue cimbrando la manera en que lo haces.

Un tremendo abrazo y beso de bienvenida Cora.

ilich dijo...

L