domingo, 14 de marzo de 2010

esto de desaparecer

Me he desparecido, no creo que por falta de palabras tanto como por falta de papel o pared para dejarlas, las palabras son aves que vuelan si no se matan o se les fabrica una buena jaula, después se les puede dejar libres, para que vuelen, para que vuelvan.



Suelo venir y vengo
cargado de historias sin palabras,
cielo soñar y sueño
cegado de memorias encalladas.

Suelo e infierno
suelen ser la misma cosa,
suelo y cielo
que no esconden mis secretos.

Suelo inventarme caminos
siempre cuesta arriba
en donde cuesta levantarse
por encima de los rezos.

Suele valerlo todo
el intento de lo terco
en los amaneceres
en los que me despierto.

Suelo venir y vengo
y suelo largarme siempre a la menor provocación,
suelo y piso mis palabras
para formar mis pasos de regreso a casa.

cansado de no decir nada,
de hacer lo hecho y dicho,
de recuperar mis brazos y volver de la batalla
después de hacer el rencor.

4 comentarios:

Nana dijo...

yo también me desaparezco de vez en cuando y lo peor es que me gusta. No encontré paredes que merecieran la pena...

ilich dijo...

"... no encontré paredes que merecieran la pena"

Que forma de decirlo, es fantástica.

Sabes, en general las paredes suelen no valer la pena, pero las ausencias a veces hasta se disfrutan, aunque no sea solo la propia.

Un abrazo

Milagros dijo...

Yo tambien aveces suelo venir ...y otras veces prefiero tan solo alejarme .

Un saludo Ilich ..muy bueno :)

ilich dijo...

Milagros
A veces, muchas pienso que soy -o somos todos- una especie de espiral que nunca nos alejamos permanentemente de anda ni de nadie, a veces eso creo.

Un saludo grande