lunes, 26 de julio de 2010

Fui consumiendo infiernos para salir de vos

El día de hoy fue malito en mi trabajo, tanto que ni ganas tenía de trabajar -y no lo hice- estaba cansado y harto, desilusionado porque me están quedando muuuy mal con el $, bah, eso es malo, amo mi trabajo, no disfrutarlo es de lo peor que puede pasarme.
Hubiera sido la cereza del pastel la llamada que recibí después, pero la verdad me dió un poco de risa, la verdad un chingo, hay gente que cree que mi cara de galán de balneario, es más bien cara de pendejo, y se equivoca.

Un-no

Cuenta tus palabras en mi espalda,
inventale un color a los silencios,
ponle nombre a los temblores
-en mi pecho-
igual que hacen con los huracanes.

Cuenta tus palabras en mis manos,
ponle nombre al libro que te nombra,
ponle gritos al miedo de perder la ruta
de no llegar a ninguna parte.

Cuenta tus palabras en mis labios,
cuenta las veces que te nombro sin querer,
cuenta las veces que te extraño o te recuerdo,
para que me entiendas,
quédate como pendeja, con tu dedo en alto y en silencio.


2 comentarios:

Señorita Remolona dijo...

ponle nombre a los temblores en mi pecho... me gusta, me gusta pasar por aqui de nuevo. Bueno dia companero

ilich dijo...

Coral, creo que me acostumbre a llamarte así, a lo que no me acostumbro es a que desaparezcas tanto, peo siempre tus regresos son una gran noticia.
Si, ese verso me gustó, el resto, no sé, ayer venía de camino a casa -en camión, de repente no manejar da espacio paa pensar cosas distintas- y creo que se moverá un poco, no hoy, pero si pronto.

Un abrazo compañerá, oye, las fotos que tienes en uno de tus blO´s están bien buenas.
Vale te dejo un abrazo