viernes, 2 de julio de 2010

Le digo señor poeta

Métete en la cabeza -a punta de chingadazos, de ser necesario-
que no escribes para ti, ni para el Sr. Lector -indiferente-
ni para la musa que copula con tus verbos,
ni para la amante de las frases incisivas que muerden
igual el cuello que los pies descalzos,

entérate - de una vez por todas CARAJO-
que a nadie le interesan los mil libros
que revolotean en tu cabeza como hojas sueltas,
ni las ganas de saber decir : "María de todos los santos, esto es demasiado"
con aires / con humos / con ganas de poeta,

que tus palabras están bien en las esquinas,
-igual que las putas-
para los desesperados de amor / de venganza / de odio,
para los caminantes de su propia extinción,
para los herejes, los condenados a vida,
los recién nacidos a la libertad -en este mundo hediondo-.

Ya viene a ser hora - tarde como siempre, seamos sinceros-
de que aceptes sin vociferar tu propio hartazgo/aburrimiento,
que el poeta solo importa en un puñado de momentos
en que el Señor Lector / la Señorita -amante- de las letras
se sienta igual de jodido/feliz/desesperado que tú,

Ya deberías de saber que todo está escrito,
que no inventaste el odio, ni el rencor,
que aprendes -apenas- a hacer el amor o las carias,
que los ojos no son tuyos aunque los poseas,
que estas manos no son tuyas
simplemente,
porque siempre las regalas, al mejor postor
que aún - y que bueno- no te ha pagado.

No hay comentarios: