domingo, 17 de octubre de 2010

Mi recibo de la luz

No, (es malo comenzar un post con una negación), esto no es un post sobre Luz y Fuerza o si la CFE me da un servicio de clase mundial, bah, claro que no.
Pero mi recibo bimestral llegó de más de $200, y eso para una persona que vive sola si es demasiado (sobre eso si es el post); me dí cuenta de las cosas que hago y me hacen gastar tanta electricidad.

Gasto demasiada electricidad y no debería darme ese lujo, me preocupa -moderadamente- el cambio climático y todos los desastres que causo por no apagar los focos.


La casa se ve siempre tan sola,
no me espera, no me da la bienvenida,
simplemente está ahí, como dormida,

El televisor no me da las buenas noches,
pero hace que no me sienta solo,
me habla de cosas que no me importan;

ahora ya sé de los remedios para la calvicie,
de la crema para adelgazar en dos semanas,
de los zapatos que curan la infelicidad,

me entero sin querer del precio del dolar,
del nombre de los candidatos a la presidencia,
de lo devaluada que está la vida,

sé por ejemplo, que el universo es de materia negra,
que debería comprar pimienta para mi cocina
y que tu y yo estamos hechos de estrellas.

Por eso siempre está encendido,
para que me diga algo, lo que él quiera,
aunque no me interese, aunque ni siquiera le entienda.

Es verdad que el televisor no me da las buenas noches,
y es que no sabe hacerlo, pero es una buena compañía
mientras encuentro un mejor sueño.



2 comentarios:

duenda_descalza dijo...

Uuuuu y yo que estoy aburrida de que los malditos cuadros me hablen todo el día.

ilich dijo...

si, pero es que ellos solo hablan de si mismos, son un cuadro que me parece más un espiral.
Mi taza de café, ella no se calla nunca.