viernes, 1 de octubre de 2010

puede ser

Puede ser,
que como siempre
me esté despidiendo,
cuando más quiero decir
que no quiero que te vayas,
que ya te necesito en las mañanas,
cuando se cae la noche a mis espaldas o
en mis hombros y me duelen los pasos que doy
las verdades que me cayo por miedo o por pendejo,
que siempre sueño con el sueño de tu cuerpo en mi cama
en que faltas como me falta la fuerza permanente de mis huesos,
que mis manos besan el recuerdo de tu cuerpo que se duerme y despierta
mis mejores deseos, que en público hago y la palabra de mis deseos urgentes 
que solo puedo decirte al oído y en privado -chingadamadreporquetenecesitotanto.


Seguramente terminaré callado a lo pendejo con el vacío cubriéndome las manos,
con las ganas de tocarte azotándome la piel en que te reconozco a ratos
y siempre cuando hay momentos que se hacen demasiado largos,
en la gotera de los días marcados en el pinche calendario
que me aturde cuando quiero verte y nomas no puedo
y me quedo esperando tu sonrisa en mis labios
que no llegan y me dejan con la ausencia
de tu cuerpo abrazado a mi costado
y me despido a mi manera
por no saber decirte
-no te vayas- mira
que te necesito
igual que mis
manos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

usted siempre tiene poemas que me dejan a mí sin mucho que decir, nada más sintiendo algo muy intenso ...
Saludos Ilich !!

ilich dijo...

SErgio
No me abandones tanto, este espacio se nutre de tus comentarios, de saber que alguien a veces tiene también un gato destrozándole el alma.

Un abrazo.