miércoles, 8 de diciembre de 2010

((ºJº)) Imaginé

Reedición de un texto de hace un año

Creer que sigo creyendo en la paz

Justo ahora comienza a sonar imagine, es un dato romantico, lo sé, pero es verdad; tu sabes que prefiero escuchar God, escucharte gritar "I believe in me", desgarrarte negando todo lo pasado, todos los muertos, romperte y ver que pasa con los fragmentos que aun así te reflejan.

Ayer pensaba en ti, en tu loco afán de llenar de paz el mundo, de despertar y expandir las mentes, de darle una oportunidad a las cosas que valen la pena; hoy te necesitamos tanto o más que antes, haces falta para recordar que la vida sucede a pesar de nuestros planes, para recordar que después de todo somos personas, sin importar si somos amarillos, o rojos o de cualquier estúpido color.

Pero no sé si hubieras soportado tanta miseria en el mundo ¿no tenías bastante con haber nacido en medio de un bombardeo nazi o con tu madre muerta arrollada por un imbécil ebrio?
Seguramente si estuvieras vivo llorarías la guitarra de George y cantarías junto a Paul y Ringo que todo lo que necesitamos es amor.

John, cambiaste mi percepción de las cosas cuando era apenas un niño, me enseñaste a soñar.
El ridículo idealista que soy ahora, el que sueña con el día en que todos seamos uno, con que un abrazo haga más ruido que una bomba, el que quiere cambiar el mundo a punta de palabras y se desepera porque no ve moverse un solo dedo, ni derribarse una pinche pared; el que se indigna con Palestina, el que se enfurece con la guerra, el que llora a media noche por que no le alcanzan las fuerzas ni las manos, el que siente que soñar es un oficio tan solitario; ese que soy, algo tiene que ver contigo.


Pero un pendejo te mató, te metió cuatro balas en la espalda y se sentó a leer.
Haces falta John, para darme un poco de esperanza, para no dejar a la paz sin voces, para que algo valga la pena más que el internet y la caíada de la bolsa, haces falta para recordarte irreverente y combativo.
Para hacerme recordar que vale la pena seguir creyendo, en la paz, en el amor y en mi mismo, más que en Kenedy o en Super man.
Porque también yo me despierto algunos días con una parte de mi sospechando que soy un perdedor mientras la otra me grita que soy todopoderoso.

2 comentarios:

saudade dijo...

Nos podrán decir que somos soñadores, pero no somos los únicos.
John... en fin, John. Su nombre engloba todo.
Un abrazo enorme

ilich dijo...

Saudade , si, lo engloba todo, engloba tantas cosas en las que es necesario creer, incluso en que al final no estamos tan solos, aunque seamos algo solitarios.
Un abrazo.