miércoles, 1 de junio de 2011

Sin palabras


y uno se despierta con las ganas llenas
de gritar las verdades
-las propias y las ajenas-
de decir y maldecir lo dicho y la desdicha

uno se despierta con ganas
de gritar hasta que se colapse el viento,
hasta ver que las palabras se vuelvan ave
piedra o copa de árbol

uno se despierta con la necesidad
-urgente-
de desgarrarse el pecho
con todas las lenguas del mundo

uno encuentra el mundo en la mañana
hecho un nudo en la garganta
en la propia y en las ajenas
y parece que a todos
se nos secaron las palabras

y nadie dice nada del cielo en rojo
de la sangre en los zapatos
del pan que nunca llega
a los mismo miserables
del amor que no conocen
los mismo mendígos
que duermen sin sueños
en un puente sin islas

y nadie dice nada
-en verdad nada-
de la patria que nos duele
más el lunes por la mañana
de la promesa que es eterna
porque nunca se cumple
del simulacro de libertad
en que vivimos apenas

y nadie levanta la voz
ni el puño
ni los pies del fango
porque dejamos la voz
en la última hora de infomerciales
en la novela de las nueve
en el noticiero antes de dormir

porque dejamos las palabras
quemándonos la garganta
haciendo añicos el miedo
de decir _____________
y recibir un balazo

uno se despierta con las ganas
de llorar a diccionario abierto
con todas las manos
con todos los muertos
que nadie cuenta
y no nos queda
mas que llenar
las hojas y los ojos
las paredes y los cristales
con nuestro grito
a voces y palabras.


2 comentarios:

rOo RAMONE dijo...

:O
Me llego tanto la primera estrofa...

ilich dijo...

:)